Mariana Andrade, directora de Eurocine ec 2025
Han pasado años desde la pandemia. Los relojes se alteraron, los tiempos se quebraron, los procesos de vida se deshicieron en el aire. Yo también me deshice y, desde entonces, he mirado mi vida como si fuera una película que rebobina: el cine, el 8ymedio, la cultura, el arte, la política, los proyectos, los festivales. Las causas que abracé y aquellas de las que me fui desprendiendo. Procesos, tiempos, certezas.
Me he preguntado desde entonces dónde estoy, qué quiero y qué camino debo seguir. He sentido amor profundo por las causas del cine, por el arte, por la cultura. Pero también he sentido el desamor, el cansancio, la desilusión, el desencanto. Aprendí a elegir: qué quedarme y qué dejar ir. Y sí, una de las cosas con las que decidí quedarme es el 8ymedio, porque todos lo merecemos. Y con él, el Eurocine, que este año celebra su edición 23. Veintitrés años de cine europeo, clásico y contemporáneo.
Siempre hemos estado cerca del cine europeo: el francés, el alemán, el italiano, el español, el danés, el de Europa del Este. Eurocine nació con el deseo de mostrar una programación distinta, independiente, libre, diversa. Con los años se consolidó como festival. Y con el apoyo de la Unión Europea, de las embajadas asentadas en nuestro país y del Ministerio de Cultura —que lo declaró festival emblemático—, Eurocine caminó firme durante todos estos años.
Pero el año pasado, entre apagones e incendios en Quito, la crisis nos sacudió fuerte. Y decidimos volver al origen: a la independencia, al barrio, al cine cercano. Un Eurocine con las siglas EC y los colores de nuestra bandera. Como al inicio. Gracias, Unión Europea, por tantos años de apoyo y acompañamiento.
Hoy disfruto esa sensación de retorno… esa relación horizontal con los delegados europeos de Francia, Italia, Alemania, España e Islandia, hablando como pares, de forma más cercana, más humana. Volver a trabajar con Alexis Moreano, Miguel Alvear, Patricio Andrade y el equipo original del 8ymedio, me devuelve la libertad del arte y del cine.
Este es el Eurocine edición 23. Pero también podría ser el Eurocine 1. ¿Cuántos más vendrán después? No lo sabemos. Desde que nació el 8ymedio, en 2001, siempre nos preguntamos lo mismo: “este puede ser el último festival, la última función, el último periódico”.
Y, sin embargo, aquí sigo, aquí seguimos
Los espero con un rico tamal, bien ecuatoriano, que aprendí a cocinar para esta edición: un gesto de hospitalidad para un Eurocine muy nuestro, muy andino, muy latinoamericano… con sabor europeo.
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