
En una urbanización de viviendas de protección oficial del extrarradio parisino, pasa un ángel declamando con pasión la obra de Marivaux “Juegos de amor y fortuna”: es Lydia, ferviente admiradora del autor, que está ensayando la función que su clase prepara para la fiesta de fin de curso.
Ha pasado un ángel y su compañero de clase Abdelkrim, alias Krimo, se ha quedado prendado de Lydia. Este quinceañero que deambula aburrido por el barrio con sus amigotes ha descubierto de pronto el amor. Pero Krimo es poco hablador y además tiene una reputación que mantener.¿Cómo va a declararse sin hacer el ridículo? No hay más que una solución: convencer a su amigo Rachid, compañero de escena de Lydia, de que le ceda el papel de Arlequín.
“Lo que he hecho ha sido dirigir mi atención a un aspecto en concreto de la vida urbana. Mi objetivo principal era realizar una ficción sin traicionar por ello la realidad. Es posible que no recalque demasiado mi compromiso, aunque yo creo que está presente en el sentido de que otorgo sentimientos y emociones, a estos jóvenes franceses surgidos de la inmigración. Reivindico para ellos la misma "banalidad" en su vida que pueda tener cualquiera, más allá de los estereotipos insultantes de la víctima o el delincuente. Casi se puede decir que esta película es un alegato en favor del derecho a la justa representación.
Hace veinte años ya oía decir que no hay suficiente presencia de artistas procedentes de los barrios. Hace cinco años, un informe del Consejo Superior de los Medios Audiovisuales consideraba el sector audiovisual francés discriminatorio, incapaz de reflejar el carácter multicultural y multirracial de la sociedad. Y la cosa sigue sin cambiar de verdad. Por mi parte, intento siempre anteponer al discurso en sí el placer de contar una historia y retratar a los personajes.” Abdell Kechiche
Mejor película, mejor director, mejor guión. Premios César 2004
Horarios La Floresta
Jueves 12 18h30
Sábado 14 19h00
Horarios Ventura Mall Tumbaco
Viernes 6 18h00
Lunes 9 20h30
Pauline y Jean se conocen durante un baile en Barbazac, en la región de Charente. Ella tiene veinte años, él es un pastor protestante, casado y padre de familia, resignado al fracaso de su unión con Nathalie. A partir de ese momento, poco importan las presiones de la puritana sociedad protestante que los rodea, pues sus "destinos sentimentales" quedan entrelazados para siempre.
“Los destinos sentimentales no nace de la nada, sino que hay un pasado en el cine, que conozco de acuerdo a mis deseos específicos en relación al cine. Por ejemplo, Las dos inglesas y el continente, de François Truffaut, Francisca, de Manoel de Oliveira y Gertrudis, de Carl Dreyer son películas cuyo objetivo es hacer revivir textos, su materia está basada en la escritura y, en el fondo, son películas que exploran la relación entre la literatura y el cine, de la misma manera en que Los destinos sentimentales trata de hacer lo mismo. Pero, creo que cada uno tiene que encontrar su propia vida, su propio camino, su propia forma. Porque la característica de la escritura debe ser individual y la mirada que uno tiene sobre esa literatura debe ser, en esencia, también individual. Por lo tanto, creo que la lección del cine del pasado es que cada uno tiene que reinventar su mirada y que, como las experiencias del pasado son experiencias singulares, de la misma forma, uno tiene que reinventar para sí mismo experiencias singulares”. Olivier Assayas
Selección oficial en competición. Festival de Cannes 2000.
Horarios La Floresta
Viernes 27 y sábado 28, 20h30

