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ENTREVISTA: Gabriela Ribadeneira sobre el encuentro de arte y política.

Ana Gabriela Ribadeneira, Máster en Didáctica de la imagen y dirige la Fundación CEAC.  Es también miembro del grupo artístico Pan con cola (PCCP). En Marzo 2012 ha preparado el encuentro sobre arte y política: “La chispa que incendia la llanura”. Parte de este encuentro son un grupo de películas que se proyectarán en OCHOYMEDIO hasta el 31 de Marzo.

(Visita nuestro blog de opinión KM 81/2)

¿Porqué ahora? ¿Dónde está la chispa que incendia la llanura?
El nombre del proyecto “La chispa que incendia la llanura” es tomado de un viejo proverbio chino: “Una chispa puede incendiar toda la llanura”; usado por Mao en 1930 en una comunicación que tenía la intención de criticar el error de subestimar las ‘fuerzas subjetivas’ de la revolución. Esta frase es retomada por los filósofos Alain Badiou y Slavoj Zizek en algunos de sus libros para hablar justamente de la capacidad de contagio de los procesos revolucionarios que han tenido lugar en el último tiempo y en diferentes partes del mundo. En este sentido la ‘chispa’ debe ser entendida como un detonador de procesos de creación y de transformación, en los que el conocimiento es uno de sus principales agentes.

En la descripción del proyecto hablas de la pertinencia de profundizar sobre arte y política debido a las convulsiones sociales y económicas que ocurren en el mundo actualmente, desde la primavera árabe hasta disturbios de trabajadores en la China. Pero no mencionas a Ecuador ni a Latinoamérica. ¿Porqué?

En efecto se mencionan esos eventos (y entre ellos también el levantamiento de estudiantes en Chile) porque son movimientos sociales paradigmáticos. Es decir, son ejemplares para pensar los nuevos procesos de organización y de acción colectiva a través de los cuales está teniendo lugar un profundo cuestionamiento del sistema a nivel global. Son movimientos que movilizan una fuerza subjetiva en la que miles de personas se sienten interpeladas y concernidas. Creemos que no se trata únicamente de una condición aislada ni local sino ampliada a nivel global, y en este sentido es evidente que Ecuador y Latinoamérica están presentes en nuestro horizonte de estudio. Como muchos pensadores y analistas sostienen, es en el Ecuador y en Latinoamérica donde se están gestando actualmente los procesos sociales y políticos más interesantes. Es justamente en medio de este contexto que, como actores del campo cultural, nos resulta pertinente examinar ciertas prácticas y dinámicas en marcha y que hemos formulado este proyecto. Y hemos constituido un grupo interdisciplinario de artistas e investigadores que desarrollan su pensamiento en torno a preguntas claves sobre la estética contemporánea y sus cruces con la política, a través de preguntas que posicionan al arte como una forma de pensar el mundo y una manera de estar en él.

¿Tienes alguna opinión sobre la gestión del Ministerio de Cultura en Ecuador? ¿Qué puedes decir sobre la politización de las formas en tiempos de “Revolución ciudadana?”
Es muy complejo hablar del Ministerio de Cultura y no creo tener todas las herramientas de juicio para poder hacer un análisis profundo. Aunque puedo mencionarte una experiencia reciente: el Ministerio negó el auspicio que solicitamos a inicios de año descalificándolo por ser “proyecto con actividades internacionales”. Nuestra solicitud fue específicamente para cubrir gastos de producción de las actividades de marzo en la FLACSO, el CAC y el OCHOYMEDIO, lo cual abre muchas dudas e interrogantes sobre los criterios y la competencia de los que deciden a qué proyectos se da o no el auspicio. Me gustaría conocer el grado de incidencia social y cultural de los otros proyectos que sí han sido financiados. Creo que toda entidad que maneje fondos públicos debe tener sistemas transparentes de uso del dinero, como de aplicación de sus políticas, haciendo públicos los lineamientos y los objetivos que se propone alcanzar en el ejercicio de su gestión y aplicar rigurosos mecanismos de verificación.

Por otro lado, por la manera en que formulas la segunda parte de tu pregunta me parece que hay que aclarar ciertas nociones al uso en el marco de nuestro proyecto. El filósofo francés Jacques Rancière hace una clara diferenciación entre 3 términos: la policía, la política, y lo político. La policía, es el gobierno, es el proceso de organización de concentraciones de personas en comunidad distribuyéndoles jerarquías, lugares y funciones. El proceso policial tiende a establecer lo que es “propio” de una comunidad y a transformar las reglas del gobierno en leyes naturales de la sociedad. La política es lo contrario, son prácticas guiadas por el presupuesto de igualdad de cualquier ser humano parlante ante cualquier otro, es el proceso de emancipación, de negación de una identidad impuesta por otro y fijada por la lógica policial. La construcción y verificación de la igualdad, dice Rancière, es un proceso de subjetivación (y no el resultado de la acción o de la afirmación de una identidad, ni la demostración de los valores específicos de un grupo). El proceso de subjetivación es un proceso de desidentificación o de desclasificación. La subjetivación política es el proceso de poner en acción la Igualdad.

Lo político sería el terreno de encuentro entre la política y la policía, es decir el encuentro entre dos procesos heterogéneos. Por un lado el proceso de emancipación, de verificación de la igualdad y de tratamiento del error, del daño causado por el proceso distribución policial de nombres a través de los cuales se asignan a las personas a “su lugar” y a “su trabajo”.

Nuestra intención es indagar sobre lo que son las prácticas artísticas y sobre las transformaciones contemporáneas del estatuto del arte, explorando las características, formas y condiciones que hacen posible la constitución del espacio común del mundo del arte y a través de la politización de las formas estéticas. Cuando usamos el término de ‘politización’, es en el sentido de que creemos que no hay tal cosa como una “posición neutra”. En ese sentido, todo lo que se presenta a sí mismo como “apolítico” o “anti-político” está cómodamente posicionado como parte del proceso policial vigente (en el sentido de Rancière), es decir a favor del ‘statu quo’.

¿Cómo has definido la lista de películas a presentarse en este contexto?
La programación que hemos traído se inscribe en el marco del evento artístico y académico “La chispa que incendia la llanura”, y tiene como objetivo establecer diálogos tanto con las obras de la Exposición como con los contenidos de las conferencias de las Jornadas de Estudio, buscando ampliar las aproximaciones y los referentes del público sobre los objetos de estudio propuestos. Sólo las personas que hayan llenado el formulario de inscripción para las Jornadas de Estudio recibirán la credencial que les permitirá entrar gratuitamente a estas películas (http://arteypolitica.wufoo.com/forms/arte-y-politica).
Por ejemplo, la retrospectiva del cineasta portugués Pedro Costa fue concebida en diálogo con la conferencia que presentará María del Pilar Gavilanes en las Jornadas de Estudio previstas el 14, 15 y 16 de marzo en el auditorio de FLACSO. Las películas “Naked Lunch”, “A man within”, y “Junky Christmas”se relacionan con la investigación de César Portilla quien analizará la figura de William Burroughs a través de su conferencia “El artista como sujeto político. El carácter político del proceso artístico”. La investigadora francesa Marjori Bertin analizará “El cuerpo del personaje y sus metamorfosis como símbolo de la inscripción de la rebelión en la obra de Jean Genet”, en relación a la cual incluimos la película R.A.S de Yves Boisset, sobre la Guerra de Argelia. De la misma manera, hemos incluido películas como “AKA Serial Killer” y “Red Army / PFLP” del japonés Masao Adachi quien es uno de los personajes principales del doble retrato audiovisual realizado por el artista francés Eric Baudelaire: “La anabasis de May y de Fusako Adachi”. Este trabajo será presentado tanto en salas de cine como en la exposición que se inaugurará el 15 de marzo en el CAC (antiguo Hospital Militar). La exposición cuenta asimismo con la participación de la artista holandesa Manon de Boer, con “Resonating Surfaces”, un trabajo audiovisual entorno a la psicoanalista brasilera Suely Rolnik. Hemos querido pasar en el cine otro de sus trabajos, “Sylvia Kristel”, que muestra la imposibilidad de trazar la vida de alguien como si fuera una narrativa coherente… Así cada una de las películas propuestas, buscan articular diálogos entre la programación de cine, las conferencias y las obras de la exposición, y crear co-relatos entre los diferentes objetos, ideas, imágenes y discursos que integran estos encuentros sobre arte y política.

¿Puedes aventurar una opinión genral sobre el cine ecuatoriano en función de los postulados de arte y política del encuentro?
El arte es político no por los discursos que los artistas pregonan ni por las estructuras sociales que representan en sus obras. Es político porque instaura lo visible en un espacio común, es lo que se da a ver, lo que se da a sentir. En este sentido el hecho de que se comience a hablar de ‘cine ecuatoriano’ quiere decir que está comenzando a ocupar un espacio de visibilidad en el imaginario local y global y que se está constituyendo un público. Esto idealmente debería propiciar también la generación de espacios para la teoría y la investigación del cine y el audiovisual en nuestro medio, que es fundamental para que toda producción en ciernes construya niveles sólidos, profundidad y artisticidad. Según el filósofo Alain Badiou el arte es una de las condiciones para la filosofía y la generación de pensamiento. El cine, entendido como arte, es una forma singular de pensamiento, de creación de ideas y detonador de procesos de interpretación y de análisis que trascienden lo eminentemente cinematográfico.

OCHOYMEDIO: Valladolid N24-353 y Vizcaya. La Floresta. Quito-Ecuador. Teléfono: (593) 2904 720; (593) 2904 721