Hace algunos días se mencionó a Gustavo Baroja como nuevo Ministro de Cultura. Para muchos en el sector cultura, su nombre tuvo que ser repetido varias veces hasta recordar que se trataba del Prefecto de Pichincha. Con escepticismo y humor, empezamos a analizar el porqué de esa designación tan inesperada para todos. Yo, en particular, pienso que más importante que el nombre, es que se aterricen y se consoliden políticas públicas para el sector cultura. Un sector diverso y complejo que recibió con expectativa la creación de un Ministerio de Cultura, en 2007, y que se tomó muy en serio la promesa de transformación de la sociedad ecuatoriana, a través de la cultura, una linda premisa que se ha diluido con el tiempo. Veamos qué ha pasado.
En 2009, el gasto en cultura fue de 118,99 millones de dólares. En 2010, fue de 82,03 millones de dólares. Esto implica un recorte del 31%. Durante el mismo periodo, el gasto público total aumentó en un 17%. Se empezaron a repartir montos mediante Fondos Concursables, que si bien se implementaron para eliminar otras formas arbitrarias de asignar recursos, terminaron poniendo en la misma canasta a toda la diversidad de proyectos y propuestas culturales, y provocando una relación de dependencia enfermiza del Estado. Se han intentado varios modelos de gestión, reflejados en nuevas subsecretarías que tienen campos de acción limitados. No se han establecido incentivos fiscales ni excepciones. Recibir los fondos (que además no crecen desde hace mas de seis años, más bien han disminuido) se convierte para los gestores, en algo así como recibir un “caramelo envenenado”, sobre todo por la complejidad de los procesos, requisitos, informes y controles respectivos sometidos a las reglamentaciones de la Ley de Contratación Pública, sin ninguna excepción. Y no es que todo ello no deba existir, sino que hasta ahora no se han considerado las características del trabajo y la gestión cultural de manera específica y se han aplicado con el rigor y la norma que se aplica a proyectos de infraestructura. Esto ha pauperizado al sector, enfrentado además, a la condición de entrega de pólizas imposibles de cumplir. No hay políticas para proyectos consolidados. No hay exportación de bienes culturales de manera consecuente con el sector. Se cree, por ejemplo, que pagar un pasaje a un escritor a una Feria del Libro, o poner un stand en la misma, ya es suficiente. Hay premios, hay fondos, hay incentivos, sí, pero no hay políticas. La política está contenida en la Ley de Culturas, tristemente desplazada y embodegada en alguna oficina de la Asamblea Nacional, sin fecha de discusión ni debate.
La producción de arte y cultura en el Ecuador ha crecido desde que se creó el Ministerio de Cultura y eso nadie lo niega. Pero eso no es suficiente y quien vaya como ministro debe ser capaz de contestar muchas preguntas. Yo quiero saber, si las condiciones en las que los gestores culturales trabajamos y si los procedimientos y mecanismos de contratación pública para actividades artísticas y culturales van a cambiar en algún momento; en qué medida estos procedimientos responden, o siquiera se ajustan, a la realidad de la producción artística y cultural en la que vivimos. Conocer si los programas, fondos y otros “incentivos” del Estado permiten o favorecen el ejercicio de los derechos establecidos constitucionalmente con respecto a la cultura. Saber cómo se mira a la cultura desde el Estado y si es que existen objetivos estratégicos para el sector. El momento de crecimiento económico que vive el país no debe dejar a un lado al sector cultural y el pronunciamiento de Fander Falconí, titular de la Senplades, quien afirma que el Ecuador debe cambiar de matriz productiva a una matriz creativa, debe cumplirse.
La cultura tiene necesidades cruciales ahora. No es útil cambiar de ministro por presiones o conveniencias políticas. El Ministerio debe transformarse o desaparecer. Hay que reconocer el carácter estratégico de la cultura, como ya se hizo con ambiente, educación y salud. De lo contrario, muchos proyectos y gestores culturales que no morimos durante la “larga noche neoliberal” lo haremos ahora, en épocas de la Revolución Ciudadana.
Mariana Andrade, directora ejecutiva de Ochoymedio
Este artículo de Mariana Andrade, directora de Ochoymedio, fue publicado en el Diario El Telégrafo el 5 de mayo del 2013, cuando se hablaba de la designación de Gustavo Baroja como Ministro de Cultura. Posteriormente, Paco Velasco asumió el cargo.
Majo Estévez, Javier Izquierdo Salvador liked this post (function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; ... Leer más →
Hace algunos años descubrimos, casualmente, un artículo publicado en una conocida revista ecuatoriana. El titular rezaba: “Westerns choneros”. La nota hacía referencia a la producción de varios largometrajes que habían sido filmados en Chone, provincia de Manabí. Una de las más conocidas era “Sicarios manabitas”, realizada por Fernando Cedeño y Carlos Quinto Cedeño. El reportaje describía la manera en que estas películas habían sido producidas, realizadas y distribuidas por diversos canales –incluidos los piratas- fuera de los circuitos culturales y comerciales.
Inicialmente nos propusimos presentar los filmes en OCHOYMEDIO, pero después concluimos que ese artículo nos ponía frente a una situación absolutamente desconocida en el medio tradicional del cine nacional. Eran producciones realizadas con poco presupuesto, en ciudades fuera de la capital, por productores en su mayoría autodidactas, que habían alcanzado tal nivel de aceptación en sus respectivas provincias, que se habían convertido en los cineastas y películas locales con más éxito que cualquier película profesional filmada en los últimos años en el país.
Este fue el antecedente de lo que sería la investigación base para el libro “Ecuador bajo tierra, filmografías en circulación paralela” (2009), editado por Miguel Alvear y Christian León, y producido por OCHOYMEDIO. Esta publicación visibilizó finalmente un fenómeno que, por años, se había desarrollado “bajo tierra” en el Ecuador y que era poco conocido por los sectores formales de la producción de cine local. Ese mismo año, 2009, OCHOYMEDIO produjo el “Festival Ecuador Bajo Tierra, Primera Edición”, que presentó una recopilación de las películas que habían sido objeto del estudio del libro en mención. El evento se convirtió en una fiesta del “cine subterráneo” ecuatoriano que finalmente encontraba salas para su exhibición y un espacio para ser conocido por medios y público.
Desde entonces, nos planteamos descubrir y promover la exhibición de las cinematografías locales que reflejan ciertas particularidades culturales y que, por sus características sociales y tecnológicas, constituyen una fuente de memoria contra oficial y cotidiana que debemos conocer y presentar en nuestras salas. Estamos totalmente convencidos de nuestra obligación de recuperar el acervo cinematográfico que se produce fuera de cualquier establishment conocido hasta ahora.
Nuestro objetivo, ahora, con la realización del “Festival Ecuador Bajo Tierra, Segunda Edición”, es seguir promoviendo el registro histórico de la cotidianidad ecuatoriana. El estudio, valoración y visibilización de las cinematografías no profesionales o marginales, es un componente importante para comprender la cultura audiovisual ecuatoriana. No son películas “lumpen” o “simplemente amateur” o “incómodas” o “malas”, como alguien las puede definir. Son producciones hechas a pulso y cuya amplia circulación –por fuera de los canales establecidos de festivales o pantallas comerciales- nos dice mucho del medio audiovisual ecuatoriano, no solamente del que se produce en Quito y Guayaquil. Al mismo tiempo, algunos mecanismos de producción y distribución aplicados por estos realizadores pueden aportar de manera importante al mal llamado sector formal o industrial.
Las autoridades culturales (¿también los demás cineastas “profesionales”?) deben dejar de lado la incomodidad que puede provocar la difusión de realizaciones que son parte de nuestra manera de visibilizar, mediante el cine, lo que somos, pensamos, o sentimos los ecuatorianos. Esta estigmatización provoca más bien una subvaloración de un fenómeno que debe ser conocido; este prejuicio cierra los ojos, impide ver más allá, y no permite el conocimiento de una realidad audiovisual que traspasa lo que en cine ecuatoriano “profesional” se ha hecho hasta ahora.
El Festival Ecuador Bajo Tierra, en esta segunda edición, pretende seguir estableciendo lineamientos conceptuales y metodológicos para realizar, a futuro, el levantamiento y catalogación de estas cinematografías. Se anuncia, en este contexto, el estreno de “El Ángel de los Sicarios”, de Fernando Cedeño; “Los Raidistas”, de Nixon Chalacama, entre una veintena de ficciones a ser presentadas en Quito, Guayaquil y Manta.
OCHOYMEDIO, y todas las pantallas que a nivel nacional están bajo su responsabilidad, serán la vitrina para que todo el cine ecuatoriano que solicite presentarse en sus instalaciones, venga de donde venga, incómodo o no, trasgresor o no, pueda ser exhibido. Nuestras salas son diversas, incluyentes y alternativas. La libertad de programar las mismas es algo, para nosotros, absolutamente innegociable.
Mariana Andrade.
(foto de J. Gines . Rodaje de “Angel de los sicarios”)
SIGU PRODUCCIONES, Majo Estévez, Mariana Andrade, Sandra Varela, Maritza Zambrano, Ale Verde liked this post (function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById... Leer más →
Hay, innegablemente, un intento colectivo de marcar nuevas pautas de organización económica, política, social y cultural en el Ecuador. Con errores y aciertos, con acciones consensuadas y otras casi impuestas, allí estamos todos, desde los diferentes ámbitos de la sociedad civil, desde nuestros frentes de acción personal y profesional, interactuando y/o relacionándonos con estas nuevas estructuras del Estado. Aparecen nuevos líderes, nuevos profesionales, que asumen la dirección de procesos, de ministerios, de organizaciones; gente versada en la materia –aunque en muchos casos es la primera vez que asumen cargos públicos–, gente con conocimiento de causa, profesionales de alto rango, e inevitablemente, personas con desconocimiento y falta de experticia en el manejo de la telaraña burocrática enquistada en estas estructuras. Por eso, muchas veces, estos nuevos líderes tienen tiempos muy cortos en la función pública. Son tan fugaces que ni siquiera es posible evaluar su paso. Casi sin darnos cuenta, ya hay otro funcionario al frente de la misma estructura, tratando de empezar nuevamente. Borrón y cuenta nueva.
En este juego cambiante de liderazgos, lo que permanece estructuralmente inamovible e intocable es el entramado burocrático de los que no llegan ni a mandos medios, los mismos que –para decir algo positivo– dan continuidad a los proyectos iniciados. Una burocracia que se adapta y se pone inmediatamente al servicio del director o ministro de turno, con una sonrisa siempre complaciente y amable para ganarse la confianza, la simpatía, pero sobre todo para garantizar su puesto de trabajo. El objetivo de estas personas es jubilarse en el cargo, tener una trayectoria en la carrera administrativa, de modo que nunca amerita correr ningún riesgo que vaya a llevar al traste las décadas de servicio y las prebendas laborables alcanzadas con los años, porque la meta es jubilarse en el cargo.
Son estos “aspirantes a mandos medios”, los que tienen el control de la estructura, los que tienen el poder real, no importa quién sea el Director Técnico, el Ministro o el Presidente. Es ahí cuando el discurso del “cambio” se diluye, se reduce a un cambio de direcciones efímeras, mientras las estructuras internas ya obsoletas con los años, siguen incólumes, con procedimientos y vicios administrativos que sobreviven a cualquier tsunami revolucionario. Entonces de que “cambio hablamos”… de cambios de mando para mantener el perfil político?, o realmente estamos interesados en cambios estructurales?.
Necesitamos Ministros, Subsecretarios, Directores, Gerentes que permanezcan en sus cargos tiempos suficientes para tomar las riendas, pero sobre todo para reorganizar el aparato burocrático interno como única posibilidad de avanzar en los cambios propuestos
¿Alguna vez en la institución “cultural”, alguien tuvo más poder que el portero del teatro que no llegó a abrir las puertas o el proyeccionista que no llegó a su turno para prender el proyector, o el analista financiero que revisa los informes y pone en duda todo el material presentado porque siempre seremos sospechosos y culpables de actos dolosos en el proyecto cultural ejecutado? Tienen el poder y lo saben, lo manejan, lo ejecutan, lo disfrutan. No soportan ver lo nuevo, lo que trasciende, lo que se sale de la norma de su reducido espacio, y luego estigmatizar a los gestores por el simple hecho de haber logrado la diferencia
Ellos, como los gestores, como los artistas y como los líderes en mandos medios y superiores, son indispensables en todos los procesos. Pero si bien muchos son profesionales en sus ramas, los años de encierro en el cargo, la falta de capacitación interna o experiencias desafiantes, ha ido minando su capacidad de avance, de autocrítica y de adaptación a los cambios. Mientras su único objetivo sea mantenerse en el juego de poder interno para perpetuarse en sus cargos, estamos caminando en círculos, en una espiral a la inversa, en una sacralización de la mediocridad.
La cultura es en sí misma transgresora, pero esto no quiere decir que la administración de la cultura deba ser anárquica o anticuada. Nosotros valoramos los procesos administrativos, registros, estadísticas, porque creemos en la organización, la planificación y la transparencia. Pero mientras no se refresquen estas estructuras con gente nueva e innovadora, mientras los cargos no sean ganados por méritos profesionales si no por antigüedad, (en el mejor de los casos), estamos limitando cualquier posibilidad de cambio. Habría que volver a pensar a fondo los procesos y luego lograr tener una burocracia al servicio de la eficiencia
Solo la pasión y la tenacidad nos llevan a volar mas allá de los sueños y este es el gran valor de los gestores culturales y sus proyectos. Este es el gran desafío que enfrentamos día a día, tratando de encontrar un espacio de acción y creación en nuestro país, donde se han dibujado las puertas pero aún no se han habilitado las entradas.
Poly Roguello, Cynthix Condoy, Mariana Andrade, Daniela Carrillo liked this post (function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.create... Leer más →
Del 15 al 19 de Octubre, en MAAC CINE de la ciudad de Manta, se llevan a cabo dos talleres con expertos extranjeros dirigidos a cineastas, productores y técnicos de varias ciudades del país.
Los talleres se enmarcan dentro del proyecto “Ecuador bajo tierra”, que desde 2009 viene promoviendo el trabajo de productores y realizadores autodidactas .
El taller de sonido es impartido por el brasileño Marcio Cámara, realizador y técnico de más de treinta años de trayectoria en Brasil y otros países, profesor de sonido, nominado en cuatro ocasiones al premio de la Academia Brasilera del Cine. Ha trabajado con realizadores como Juan Andrés Arango, Marcelo Gomes, Eduardo Coutinho, entre otros.
El cubano Gerardo Fernández dicta el taller de dramaturgia para cine. Fernández reside en Ecuador desde hace dos años y ha asesorado numerosos proyectos favorecidos con el fondo del CNCINE. Es autor del libro “Dramaturgia, método para analizar o escribir un guión dramático” (2007). Además de practicar la docencia en varios países latinoamericanos, Fernández ha escrito guiones de cine, obras de teatro y libretos de telenovela.
Directores y técnicos audiovisuales del país, incluyendo autodidactas que realizan películas de muy bajo presupuesto, han sido invitados para asistir a los talleres de manera gratuita. Entre los asistentes se cuentan los manabitas Robespierre Vélez y Fernando Cedeño.
Los días 15, 16 y 17 de octubre, en MAAC CINE Manta, se proyecta a partir de las 19H00, varias películas en las que Marcio Cámara ha trabajado en sonido directo y diseño sonoro. La programación esta disponible en www.ochoymedio.net
Los talleres son posibles gracias al auspicio del BID y La Embajada de Brasil.
Grace Marcela Saa, Ochoymedio Ecuador, Mariana Andrade, Charly Versoul, Carla Larrea Sánchez, PoOl Miño liked this post (function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.ge... Leer más →
OCHOYMEDIO es parte ya de la cadena de exhibición latinoamericana LATINOPOLIS FILMES. Esta red promueve la integración y el intercambio de las cinematografías del continente, siendo el único circuito con foco exclusivo en cine latinoamericano. La red está coordinada y dirigida por un grupo de profesionales de la distribución, exhibición y producción y tiene su sede en Montevideo, Uruguay.
“El cine latinoamericano está en una fase sólida, con una presencia creciente en el mercado internacional y es la hora de que exista un circuito que posicione este momento, que permita compartir, distribuir y dar accesibilidad a nuestras propias historias, de integrarnos cinematográficamente en el continente y principalmente de sentirnos orgullosos de nuestro cine”.
OCHOYMEDIO de Ecuador es uno de los cines que forma parte de la red y que exhibirá todos los filmes del catálogo. La red es conformada también por salas independientes de México, Brasil, Guyana, Bolivia, Venezuela y Colombia, quienes estrenarán simultáneamente las películas.
Los filmes que presentaremos inicialmente son:
Perro Muerto (Chile) – 1 de Septiembre de 2012
Moacir (Brasil) - 20 de Septiembre de 2012
En un segundo momento proyectaremos El sueño de Lu de Hari Sama (México), El ascensor de Tomas Bascope (Bolivia), La castración de Iván Löwenberg (México), En tu nombre de Paulo Nascimento (Brasil), Noche sin fortuna de Francisco Forbes y Álvaro Cifuentes (Argentina/ España), Hija de María Paz González (Chile) y Simone de Juan Zapata.
Montserrat Sandoval Corral, Andres Proaño liked this post (function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id... Leer más →
(CRÓNICA DE CHRISTIAN LEÓN, CORRESPONSAL DE OCHOYMEDIO EN BAFICI)
Martes 17 de abril
Querido diario:
Ya que hoy es mi último día de festival y arrastro el cansancio de la maratónica jornada porteña, decidí armar un programa ligero. Busqué películas que me mantengan despierto, porque ayer dormí solo unas pocas horas. Dejé las grandes películas contemplativas y experimentales para otro momento y fui por tres filmes que anticipan drama social, sensualidad y humor.
Por coincidencia las dos primeras son francesas, pero nada tienen que ver con el filme intelectual de autor. “Tomboy”, de Céline Sciamma, cuenta los dramas identitarios una chica de aspecto masculino que se hace pasar por chico en un vecindario donde acaba de instalarse. La película, de factura bastante clásica, se concentra en la construcción de personajes y el despliegue de un conflicto que desenlaza en un final esperanzador. “Léa”, de Bruno Rolland, cuenta la historia de una joven que vive en una pequeña ciudad francesa, con ansias de estudiar ciencias políticas. Para lograrlo tiene que trabajar como stripper. El filme vuelve sobre una larga lista de filmes europeos que retratan la marginalidad y la exclusión social sin darle ninguna vuelta de tuerca.
Finalmente, me encontré con una revelación: “The Woman in the Septic Tank”, del director filipino Marlon N. Rivera. La película narra, en clave de comedia, las tribulaciones de un grupo de jóvenes empeñados en realizar una película independiente para conquistar la gloria en los mejores festivales del mundo. El filme que proyectan hacer los personajes cuenta la historia de una mujer que, sumida en la pobreza, se ve obligada a vender a uno de sus hijos para mantener a los otros. La película escenifica con mucho humor las distintas posibilidades y estilos de rodaje que tiene el guión. Asi se presenta una versión contemplativa, otra musical y una tercera melodramática. Con mucha agudeza la película ironiza sobre la espectacularización de la miseria en la que operan con frecuencia los cineastas del tercer mundo. No termino de entender como este filme puede estar en la sección competitiva internacional junto al argentina “Los salvajes”, que recoge todos los lugares comunes del miserabilismo latinoamericano. !Oh Filipinas guia nuestro camino por favor!
(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "//connect.facebook.net/es_ES/all.js#xfbml=1&... Leer más →
Lunes 16 de abril.
Querido diario:
Te confieso que en este BAFICI me dediqué a ver películas de ficción, reservándome los documentales para el EDOC que se avecina. Sin embargo, el destino es sabio. En la mañana me ocupé en unos trámites y por esta razón no pude pescar mis pelis favoritas. Por la tarde decidí tomar lo mejor que esté disponible y topé con el último film del documentalista camboyano Rithy Panh. “Duch, le maître des forges de l’enfer” (Duch, 2012), que recoge el escalofriante testimonio del director de un campo de exterminio del Khmère Rouge. Al margen de la simple condena por los más de 15 mil crímenes de tortura y asesinato que se le atribuyen a este personaje, Panh busca indagar en los valores, la ideología y la conciencia del torturador. Lo hace de una forma estremecedora.
Luego vi “Un mundo secreto” del director mexicano Gabriel Mariño. Una historia discreta, narrada en clave de road movie, que aborda el auto descubrimiento de una adolescente fugada de su casa. Una película simpática, sin ambiciones. Luego terminé el día con “Buenas noches, España” del director filipino raya Martin. Con un lenguaje experimental que recuerda a cineastas como Man Ray, René Clair y Stan Brakhage, el enfant terrible del cine filipino realiza una serie de variaciones alrededor de una pareja que pasea por España. Con sobreimpresiones, invasiones a negativo, saturaciones cromáticas, repeticiones cíclicas de un mismo plano y unos cuantos intertítulos, Martin hace un comentario sobre los viajes, migraciones y el colonialismo. Una muestra más de que el cine puede estar en cualquier parte.
En Twitter: @c1le
http://twitter.com/c1le
(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "//connect.facebook.net/es_ES/all.js#xfbml=1&... Leer más →
(POR CHRISTIAN LEÓN, CORRESPONSAL DE OCHOYMEDIO EN BAFICI)
Domingo 15 de abril
Querido diario:
Hoy en la mañana me escapé del Festival. Me eché un salto al MALBA (Museo de arte latinoamericano de Buenos Aires) para ver la exposición “Bye, Bye, American Pie” de artistas norteamericanos de la talla de Basquiat, Goldin, Kruger, y Mc Carthy. Vi una serie de fotografías de Larry Clark tomadas entre 1963 y 1971. Bajos fondos, subcultura, yonquis… son retratados con potencia extrema. Viendo las fotografías entendí mejor una película como “Kids”.
Por la visita al MALBA perdí una función que arduamente había conseguido reservar ayer. Para no perder mi pasión cinéfila, decidí mandarme una de Gérard Couran, cineasta francés conocido por sus métodos de montaje serial, a quien se dedicó una retrospectiva. La elegida por el azar fue “24 passions”. El filme compila registros de una procesión de Vía Crucis en un pequeño pueblo francés que el director filmó entre 1980 y 2003. Las estaciones de Cristo vuelven a repetirse en la pantalla generando un complejo testimonio de aquel evento que se repite año a año casi sin modificaciones.
Después del plomazo de Couran, vino una de mis películas más esperadas: “Hors Satan” de Bruno Dumont. Una cinta tan desconcertante como compleja. En la película, el director francés retoma su obsesión por los paisajes y los actores naturales, sin embargo introduce elementos fantásticos y sobrenaturales que habían estado ausentes en su obra anterior. La historia es la siguiente: en un pequeño pueblo, una especie de místico profano esta dispuesto a castigar a cualquiera que atente contra una adolescente a la que protege. En una especie de conciliación entre Dreyer y Pasolini, Dumont elabora una poesía contemplativa que conjuga lo sublime y lo abyecto.
En Twitter: @c1le
http://twitter.com/c1le
(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "//connect.facebook.net/es_ES/all.js#xfbml=1&... Leer más →
(POR CHRISTIAN LEÓN, CORRESPONSAL DE OCHOYMEDIO EN EL BAFICI)
Sábado 14 de abril
Querido diario:
Hoy fui con mucha expectativa a ver “Los salvajes” de Alejandro Fadel, una de las tres películas argentinas de la selección competitiva internacional y, dicho sea de paso, una de las más elogiadas por los programadores del BAFICI. La película cuenta la fuga de cinco jóvenes marginales de una correccional de provincia. De entrada, una fotografía deslumbrante. Conforme transcurría la película, poco a poco, aparecieron los problemas. El filme presenta a los personajes como un conjunto de traidores, asesinos y “salvajes”, sin hacer ningún esfuerzo por dotarles de motivaciones dramáticas. En su lugar construye una cuartada epifánica para solucionar la falta de personajes. Todos los males del ‘miserabilismo’ son re-encauchados.
Para pasar el mal sabor de boca encontré dos filmes que me hicieron recobrar mi fe en el cine. Ambos son minuciosos estudios de la vida cotidiana, aunque sus métodos de filmación son opuestos. La primera opta por el control y el minimalismo, mientras que la segunda por la improvisación y la experimentación con distintos formatos de la imagen. “Michael” del australiano Markus Schleinzer relata la doble vida de un oficinista que secuestra a un menor y lo confina a vivir en el sótano de su casa. La película relata en un tono contemplativo y seco, libre de todo juicio, la descomposición moral del individuo. Por su parte en “Verano”, José Luis Torres Leiva plantea una compleja reconstrucción de momentos y vivencias de un conjunto de personajes que coinciden en el desaparecido balneario de Cauquenes. A través de un lenguaje que evoca las texturas de la fotografía Polaroid, del cine casero, del video familiar, el director chileno construye una loa experimental al recuerdo perdido, a la familia, al tiempo ido.
(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "//connect.facebook.net/es_ES/all.js#xfbml=1&... Leer más →
(CHRISTIAN LEÓN, CORRESPONSAL DE OCHOYMEDIO EN EL BAFICI)
Viernes 13 de abril.
Querido diario:
Contra toda premonición, el día de hoy me trajo dos filmes divertidos e innovadores y una gran película. Me refiero a “Aquí estoy, aquí no” filme chileno de Elisa Eliash; “P-047” filme tailandés de Kongdej Jaturanrasamee; y “Tabú” del director portugués Miguel Gomes, quien ganó en el 2009 la competencia internacional del BAFICI.
De las dos primeras, me gustó su forma desembrazada de combinar géneros para llevar al espectador desde la risa desopilante hasta las lágrimas. “Aquí estoy, aquí no” es una película extraña que juega a cuestionar el estatuto de la verdad y la verosimilitud del cine a partir de la historia de un periodista rechoncho y fabulador. Con mucha audacia la directora logra meter a los espectadores en los laberintos mentales de su antihéroe que confunde realidad y ficción. “P-047”, por su lado, cuenta la historia de dos amigos que le ponen emoción a sus vidas metiéndose a casas ajenas mientras sus dueños no están. Mensajes de chat, relatos urbanos y otras digresiones visuales hacen que la historia tome direcciones imprevistas. Finalmente “Tabú”, rodada en blanco y negro, es un bíptico que junta dos historias narradas de formas distintas en una sola película. La primera, cuenta la historia de una anciana y su empleada negra en clave de drama familiar. La segunda, cuenta las aventuras amorosas adolescentes de la anciana mientras vivía en África, en clave de cine silente. Realmente Gomes deslumbra con sus destrezas narrativas. Buena cosecha, por hoy.
@c1le http://twitter.com/c1le
(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "//connect.facebook.net/es_ES/all.js#xfbml=1&... Leer más →
POR CHRISTIAN LEÓN: CORRESPONSAL DE OCHOYMEDIO
Querido diario. Hoy fue mi primer reencuentro con el Bafici. No muy bueno, por lo pronto. Encuentro a Buenos Aires hermosa y caótica, como siempre. Por casualidad me he alojado en la calle Anchorena, muy cerca de donde viví hace cuatro años. También cerca del Abasto Shopping, sede del Festival. Llegué ansioso a La Meca, ávido de películas y cerveza. Pesqué una función que incluía tres cortometrajes: “Viento Sur” de Paz Encina, “La maleta” de Raúl Ruiz y “Sin título (carta para Serra)” de Lisandro Alonso. El primero no se proyectó por fallas técnicas, la pobre de Paz dio una serie de explicaciones mientras el público inclemente pedía devolución de las entradas. Tranquila querida, hasta en las mejores familias pasa. El segundo era un primer cortometraje de Raúl Ruiz, que se suponía perdido. El estilo experimental y vanguardista fue demasiado para mi cuerpo que llevaba dos días sin dormir. Luego Alonso, uno de mis directores amados, que retoma la estética y el personaje de “La libertad” (su primer largometraje). Con un vago sinsabor decidí ir por unas cervezas. Le dije chau a El Abasto, mañana me desquito.
(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "//connect.facebook.net/es_ES/all.js#xfbml=1&... Leer más →
Terminada la semana santa aventuramos una breve reflexión sobre la polémica causada por la muestra “El evangelio retorcido” que generó cientos de comentarios en nuestra página de Face Book (Ochoymedio Ecuador) y en nuestra cuenta Twitter (@8medio).
Si bien estos espacios existen para acoger libremente las opiniones de quien quiera expresarse, pudimos constatar un punto muerto en la discusión, especialmente cuando en nombre de la fe (o en contra de ella) se defienden posiciones ‘a ultranza’. La gestión ideal de un equipo de programación consigue generar discusión, abrir percepciones, mover posiciones. Lamentablemente, muchas de las críticas negativas se hicieron de una manera muy general, lo que nos lleva a pensar que la gran mayoría de quienes las emitieron, no hablaban de las películas en sí, si no desde un rechazo a lo que consideran un ataque a su credo. Si las hubieran visto, es posible que la discusión haya alcanzado un nivel más provechoso.
La muestra “El evangelio retorcido” (originalmente titulada “Curas HDPS”) fue una iniciativa de nuestros clientes y seguidores, y expresa su necesidad de que ciertos abusos (como la pedofilia, xenofobia, el lucro através de la fe, el lavado de conciencias, entre otros) cometidos en nombre de la iglesia -y de dios- se pongan sobre el tapete. No es coincidencia que hayamos programado la muestra en semana santa, y ciertamente la selección de películas manifiesta abiertamente una actitud crítica con esas prácticas. El cine, como todo lo humano, es parcial, incompleto, sesgado… Los espectadores son quienes juzgan al final si estas críticas son convincentes, éticas o informadas. En Ochoymedio defendemos el derecho que tiene el público de mirar, pensar, decidir, y nuestro derecho a programar lo que consideramos son producciones destacadas.
Obviamente la iglesia, la fe y su práctica, es más de lo que lo que dicen los filmes escogidos. Cómo olvidar el maravilloso documental “El gran silencio” (Phillip Groning, 2005) o “Romero” (John Duigan, 1989) -y otras que hemos programado-, que nos hablan justamente del evangelio ‘en su mejor luz’.
La publicación en nuestra página de FB de la obra “La última cena” del fotógrafo argentino Lachapelle apunta (como lo han notado varios ‘posteos’) a aterrizar el mito de la eucaristía en lo cotidiano de manera que vuelva -quizás- a generar sentidos entre quienes desconocen el mito cristiano y entre quienes nos hemos apartado de él. Algo parecido opera “El evangelio según San Mateo” (Pasolini, 1964) película admirable que también hemos programado.
Por pedido de muchos católicos que se sintieron ofendidos con ciertos términos utilizados en la descripción de la muestra, los retiramos. Durante estos agitados días recibimos también pedidos -y amenazas- de retirar las películas de cartelera. Esto es para nosotros inaceptable por obvias razones, muchas de ellas expresadas también por nuestro público en la guerra de comentarios. No es la primera vez que nuestra programación sufre ataques de quienes prefieren no hablar de ciertas cosas o confunden la libre difusión de ideas con el odio o la falta de respeto.
Terminó la semana santa (y se vaciaron las ollas de fanesca) y los comentarios en nuestro muro apenas pasan ahora de un ‘me gusta’. La vida -y el cine- siguen. Hasta la próxima.
(Mariana Andrade)
Confirmado. Las piedras de los jardines del hotel son parlantes que reproducen los sonidos de los pájaros. La Carlita tenia razón. Parece que a las dos de la madrugada, se les olvidó apagarlos y el sonido de las piedras era una manada de pájaros en celo y en tremenda borrachera. Ahora entiendo el sistema “all included” de estos hoteles resort-spa de la Riviera Maya mexicana: ‘includes birds, gringos third age, fat boys, spring break teenagers’, etc. etc. Despertamos a las 6 am porque a la Carlita le han entrado las ganas de estar en forma. Su plan es ir a trotar por la playa o montar en una de las bicicletas que estan a dispoción de los huéspedes. No aguantamos mucho afuera porque el sol no nos da tregua, literalmente nos asamos.
La sede principal del festival esta en la Plaza Pelíkanos de Playa del Carmen. Un complejo de 3 salas cuyo dueño es uno de los propietarios de algunos de los hoteles de la zona. Esta ciudad se quedó vacía hace unos años, me cuenta el taxista, hasta que estos empresarios descubrieron el valor de estas playas junto a Cancún. La gente decidio volver por plazas de trabajo. Es la ciudad más nueva de México y la menos mexicana para los mexicanos. De diez mil habitantes que eran, hoy tiene cerca de cuatrocientos mil. No hay cines en la ciudad. Solo los de Plaza Pelíkanos y unos dos más que han sido adecuado para que el festival pueda existir. El resto del año, casi siempre estan cerrados. El taxista me pregunta si es un buen negocio tener una sala de cine independiente en Ecuador con todo el internet puesto ‘a dispocisión del usuario’ (?!). Me quedo callada porque no se que decirle. Solo la Carlita esboza una sonrisa cómplice con el taxista.
El festival tiene una sección denominada Plataforma Mexicana, con cerca de once películas. Que estan enfocados en una programación de cine de autor y de ese cine que no ha encontrado espacios de exhibición, me cuentan sus organizadores. No estoy segura de que ese concepto se refleje en la programación. La definición de cine de autor no tiene que ver necesariamente con películas que no han pasado por la cartelera. Tiene que ver más con un tipo de cine cuyo director expone un punto de vista muy particular, se arriesga fuera de convencionalismos impuestos por el mercado o por las tendencias establecidas. Es como un sello de fábrica que cada día va perdiendo peso. Para mi, películas mexicanas como Temporada de patos (2004) de Fernando Eimbke o las películas de Carlos Reygadas, como Japon (2002), Batalla en el cielo (2005), Luz Silenciosa (2006), que no aceptan la indiferencia del espectador y que son incómodas por naturaleza, podrían estar en esta categoría. Películas como esas son las que me interesaría ver, tengan el sello que tengan.
El cine mexicano tampoco encuentra espacios de exhibición, me siguen contando. México estrena más de una veintena de peliculas (dato por verificar) y muchas no pasan por el cuello de botella impuestos por los Multiplex. Las películas estan máximo dos semanas en cartelera para luego ir a buscar una sala que las reciba. Los organismos de apoyo al cine obligan a los distribuidores a que ubiquen las películas en no menos de cinco ciudades en territorio mexicano, lo que desmotiva a cualquiera, porque no hay salas. La Cineteca prioriza su programación de archivo en la sala que dispone.
Pienso en las similitudes y diferencias que tenemos. Los mexicanos organizan este festival, el RMFF, con un presupuesto que calculo debe estar sobre los dos millones de dólares (según los chismosos del festival). Cuentan con el apoyo de instituciones estatales y de las autoridades del estado de Quintana Roo (aunque su gobernador se tomo la foto con Ethan Hawke para luego abandonar la sala en media función inaugural con más de 50 seguidores (no sé porqué diablos los seguimos invitando). Hay invitados de la industria mexicana y representantes de fondos internacionales de primera categoría, osea, sí pretenden ser una plataforma de apoyo al cine latinoamericano.
Nosotros teniamos un festival que desapareció hace algunos años, el Cero Latitud, por problemas de apoyo financiero e internos que no conozco bien. Su programación, los primeros cuatro años, era destacable. Siguen presentes los EDOC que se mantienen por la férrea voluntad de quienes lo dirigen (recientemente ganaron el máximo apoyo que otorga el Ministerio de Cultura por estar más de diez años vigentes: US$30,000. Les alcanzará para la caja chica seguramente). Ellos, los mexicanos, aspiran a tener espacios de exhibición propios con carácter independiente y nos piden ser parte de la red de exhibición del cine mexicano. Nosotros paree ser, tenemos lo que ellos no tienen (salas) y carecemos de lo que sí tienen (políticas de apoyo estatal).
La conclusión a la que llegamos, ellos y nosotros, es que algo esta funcionando de manera disfuncional en nuestro cine. Se apoya la producción y todos sus procesos, pero cada vez más desaparecen los espacios destinados para que el cine pueda ser visto, aunque quien sabe si el proceso natural sea este mismo. Si no se descubren y posibilitan nuevas formas de exhibición y distribución, pronto desapareceremos todos.
No hay espacios para nuestro cine en America Latina y eso lo he comprobado en cada viaje y en cada festival. El programa Ibermedia suspendió el apoyo a exhibición y distribución porque no habian salas calificadas que aplicaran a la subvención ofrecida. OCHOYMEDIO aplicó y ganó por tres años consecutivos pero ahora ese apoyo ya no existe. Los organizadores del RMFF creen que la experiencia que tenemos en exhibición es inspiradora y digna de imitarse, porque estamos vivos, promoviendo el cine ecuatoriano e iberoamericano por mas de diez años. Cuando escucho esto no puedo sino reprimir un grito ahogado que me empuja a decir lo que realmente nos esta pasando y el estado en el que nos encontramos.
Mejor me voy con la Carlita, la Ana Cris y la Isa a tomar un tequila y me dejo de tanta chingada!!!
(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "//connect.facebook.net/es_ES/all.js#xfbml=1&... Leer más →
(Mariana Andrade)
“¿Se hacen películas en Ecuador?…nunca he visto cine ecuatoriano”, me dice al finalizar la noche una importante distribuidora francesa cuya compañía tiene mas de 25 años en el mercado de distribución de cine latinoamericano. ¡Por supuesto! me apresuro a contestarle. Le hablo de los cineastas más conocidos….frunce el ceño y dice, “no conozco a ninguno”, “¿donde están sus películas?, ¿donde las encuentro?, ¿cuántos estrenos tienen en Ecuador al año? “….Saco de mi bolso una copia de Más allá del mall, el documental de Miguel Alvear y le digo “pues en este documental nos preguntamos lo mismo, míralo y después hablamos”. Pienso que es sintomático lo que me dice la distribuidora francesa. No estamos todavía en el mapa de la distribución internacional. Los logros individuales no consolidan todavía un mercado para nuestro cine. La noche termina con la típica sensación de extrañeza y de incomodidad que me invade cuando todos los participantes parecen conocerse, se divierten, se ríen a carcajadas y yo estoy exactamente en el otro lado de la sala. Alcanzo a oír que hablan de producción, distribución, de lo que les falta, de lo que quisieran, de lo que les sobra, siempre con una copa en la mano.
Hoy los ‘pitch’ fueron diferentes. Fue el turno de Rodrigo Moreno, el director de la película “El Custodio” (Argentina, 2006), ganadora de la Berlinale en esos años. Su nuevo proyecto, “Reimon” (anglicismo de Ramona), trata sobre esos personajes silenciosos que vimos en “El Custodio”: el guardaespalda y la mucama y la vida que llevan en el Buenos Aires de hoy. Habrá que ver si Moreno consigue nuevamente lo que Julio Chávez consiguió en su anterior película: la invisibilidad más potente que he visto en el cine argentino.
Después le toca el turno a Raya Martin, el director filipino de quien pasamos una muestra amplia en el Festival Cero Latitud de hace un par de años. Pocos entendieron su propuesta. No tiene que hacer mucho para llamar la atención del jurado. Martin y su productora despliegan en la pantalla su extensa filmografía de los últimos 10 años -con dos películas seleccionadas en Cannes (Independencia y Manila, en 2009)-, y cuentan sobre su próximo proyecto llamado Nueva España. Es una historia extrañísima de un rebelde filipino que decide abandonar las montañas a donde ha huido de la represión y vuelve a su casa en busca de su familia. Cuando le pregunto porqué quiere filmar en México, MArtin me dice que uno de los antepasados del personaje principal, en el año 1500 y tantos, se teletransportó a México… con esa explicación, cualquiera entiende. Si Raya Martin y Rodrigo Moreno están en el RivieraLAB aplicando a fondos de co-producción, es porque la cosa esta jodida en el mundo de la economía del cine.
Luego asisto a las proyecciones de los ‘work in progress’, trabajos en la última fase de producción que necesitan solo el empujón final. Veo el corte final de una película guatemalteca, llamada Hasta el sol tiene manchas. La historia presenta a Pepe Moco, un personaje que hace campaña por un candidato presidencial que llega a la segunda vuelta, solo porque dice que Guatemala sí llegara al mundial de futbol (la película nos dicen, está basada en hechos reales). Mezcla de cine experimental, de contenidos políticos, material de archivo, personajes dibujados en paredes que hablan, caretas enormes y gordos travestidos que se cruzan por la cámara en patineta. De este cine guatemalteco, no tenía yo ni idea.
Preferimos dejar el cine por un rato. La ciudad en la que estamos se llama Playa del Carmen, a 60 km. de Cancún. El estado de Quintana Roo ha decidido, a más de invertir en el turismo de ‘resort’ y spa, apoyar este festival de cine. Esta es la primera edición del RMFF y se extiende todos los días a Cancún, Tulum, Cozumel y Xcaret, con funciones en salas y en playa abierta. Una ciudad nueva, sin mucha personalidad, que se parece a Montañita, pero sin consumo abierto y sin parlantes a todo volumen. No hay desfiles de siliconas como en Cartagena, ni música que la identifique con México (la Bamba, interpretada con arpa, nos tocaron en el desayuno!). El equipo mexicano de producción es bastante joven, encantador, preocupado porque nos sintamos como en casa, pero la tienen difícil, casi ninguno vive en Playa del Carmen. Todos han venido del DF a proponer un festival para que la zona tenga una actividad cultural que se diferencie de la comercial y turística de todos los días.
Vamos en busca de comida tradicional maya para sentir algo del picante que creo le falta a este festival. Pibxcatic, papadzul, panucho de camarón, tsotolbicha, acompañado con tsic, es el menú del día, con bajativo de tequila reposado. Mientras como, pienso que los festivales se parecen y tienen la personalidad de sus directores y programadores. La noche se nos presenta con varias alternativas: en la playa de Mamitas beach se proyecta la película Bonsai, una producción chilena de Cristian Jiménez (2011); Rezeta de Luis Fernando Frias de México, en la sección ‘work in progress’, o talvez podríamos ir al Autocinema de Cancún, si es que no sopla el viento.
La Carlita esta en la playa apreciando la “naturaleza humana”, mientras piensa cómo hacer una película. Me cuenta que se encontró con un bicho enorme en el jardín y que los sonidos de los pájaros que invaden todos los senderos del hotel, son grabaciones que salen de las piedras…..habrá comido algún hongo maya?
Yo, por ahora, me quedo pensando a quien se parecen los EDOC o el extinto Cero Latitud, mientras llega la noche de viernes.
(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "//connect.facebook.net/es_ES/all.js#xfbml=1&... Leer más →
(Mariana Andrade)
Carla despertó sin haber dormido bien. Me dice que el color verde del festival se le metió en la cabeza… “por algo el presi ganó con eso color”, dice. El verde es el color oficial del Riviera Maya Film Festival, pero para nada se parece una reunión de AP, aunque si descubren el efecto del color en la política ecuatoriana, podrían desviar sus intenciones de ser un festival útil. Estamos en un hotel resort “all included” que es algo así como estar en la Disneylandia del Caribe mexicano: hoteles, restaurantes de todos los países, discoteca, teatro, cine, spa, piscinas, (tenemos una en la casa que nos han asignado). “All included” means fisfilleo completo en la Riviera Maya en un solo sitio, por 5 días. Un hermoso pájaro negro, con un plumaje brillante, nos despierta en la ventana. El lugar es enorme y la naturaleza esta perfectamente preservada en esta parte de la Península de Yucatán. Cuadrillas de mucamas, jardineros, meseros, por cientos, recorren el lugar para atender a los huéspedes. Del festival somos aproximadamente unos 50 invitados, el resto, puro turistas. Un suculento desayuno servido en medio de cabezas rubias de todo el mundo y niños en shorts por todos lados, nos da la sensación de estar en el Sanborondón de Playa del Carmen.
Llegamos a la primera sesión del Rivieralab en la ciudad. Gente de la industria mexicana, representantes de varios festivales, distribuidores, programadores, se encuentran en la audiencia. Tenemos que escuchar los pitch, que son exposiciones de los proyectos cinematográficos en proceso de posproducción en busca de uno de los premios que otorgará el festival y de la posible compra de derechos de venta, distribución, etc., etc., etc… Muchos de los jurados también chatean con su Blak Berry, Iphones, googlean mientras uno a uno, los proyectos son presentados.
El primer pich corresponde a Ecuador. Ana Cristina Barragan e Isabela Parra presentan su proyecto “Alba”. Isabel es canchera en estas lides. Es una productora que viene trabajando ya en varios proyectos ecuatorianos. Pienso que ella es un tigre para esos bussiness, le es fácil dominar al público. Luego le toca el turno a Ana Cristina. Con imágenes extraordinarias de una niña (la hija de la directora Anahi Honeisen) y en un ambiente de arte impresionante, narra pausadamente la historia de Alba, una niña que entra a la adolescencia en medio de una conflictiva relación con su padre. Ana Cristina, con una personalidad que refleja fragilidad, no le teme al silencio que se produce entre los que escuchamos su exposición, al finalizar. Pareciera que la niña es ella misma, una autobiografía de su niñez y el recuerdo de su primera menstruación. Ella termina su exposición sin miedo, ese que lo conozco de cerca y que nos invade a todos cuando entramos en esto de la industria del cine en búsqueda de financiamiento. Tiene un carisma enorme, ese que hizo que directoras como Lucrecia Martel irrumpieran en el cine latinoamericano con una fuerza contundente. Esa fuerza lamentablemente luego se convirtió en un sello de repetición, como un cine prefabricado que provocó un estancamiento que ya dura años. Las dos, luego de 30 minutos que dura cada picth, salen de la sala y nos dejan con imágenes del corto de Ana Cristina. Siento que tienen una gran posibilidad de ganar uno de los premios que el festival otorga.
El resto de los pich se debate -talvez demasiado- en proyectos de los ‘héroes menores’ muy bien descifrados en el último libro del crítico cuencano Galo Alfredo Torres. Películas sin diálogos, historias de las periferias, represiones policiales, derechos violados, que de verdad…’qué te diré’… El cine latinoamericano tendrá que salir de la fórmula del cine de festivales, del cine premiado por Ibermedia, para volver a capturar el interés del público.
El plan de esta noche con Carlita, luego de terminar el primer día de escuchar los pitch, será ver cine en Mamitas beach, que son proyecciones al aire libre en la playa, a ver la pelicula “Desde la colina de las amapolas” de Goro Muyasaki (Japon, 2011) o ver “Pina” (Wim Wenders, 2011) en una sala de cine. Creo que me inclino por ir a la playa, con un buen margarita .
(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "//connect.facebook.net/es_ES/all.js#xfbml=1&... Leer más →
La sociedad patriarcal durante siglos no nos ha podido descifrar a las mujeres. Nos aman, temen, endiosan; pasamos de vírgenes, santas y mártires, a putas, engendro del pecado, tentación, provocación. En la historia nos quemaron como brujas por el manejo de la química y la alquimia porque cuestionábamos las verdades absolutas de la iglesia.
En la música latina, los pasillos y rancheras mexicanas nos convierten en el vertidero de lágrimas de los machos adoloridos que amortiguan su dolor en alcohol, mientras amenazan con el suicidio y el asesinato justificado por la traición. Estrofa tras estrofa toda mujer es una maldita en potencia, salvo ‘mamá’, modelo de virginidad, de sacrifico y abnegación. La madre es sinónimo de santidad y amor: !Una madre nunca será una puta!.
Desde niñas intentan formarnos para la pusilanimidad y para temer la independencia a través de los “inocentes” cuentos infantiles. En todos ellos las heroínas son mujeres tontas que se meten a la cama del lobo feroz confundiéndolo con su abuelita. Las mujeres de hoy no queremos ser unas princesas sufridas ni rescatadas por un príncipe. Preferimos rescatarnos a nosotras mismas, antes de que nos duerman en un palacio, donde siete enanos nos esclavicen o donde un lobo nos trague enteras. Mires por donde lo mires todo lo que requiera nombrarse en femenino está traducido a puta, a placer, a pecado. La letra A -el género femenino- tiene la capacidad de trastocar los conceptos y volver PUTAS cualquier atributo: Hombres públicos o políticos = “hijos de puta”; mujeres públicas = putas; zorro animal = zorra, puta…
Por eso volvernos oficialmente malas y convertirnos oficialmente en putas, en mujeres autónomas, autosuficientes, felices, seductoras y sentir el placer de vivir intensamente, transgrediendo todos los estereotipos que intentan definirnos, formarnos y controlarnos, es la consiga permanente, no solo en este edulcorante mes de marzo.
Soy una mujer que habla desde su condición genital y creo en la libertad de hacer de nuestro cuerpo lo que nos de la gana. Nadie tiene el derecho de interponerse en esta libertad manifiesta. Sin embargo, no me gustan la victimización puritana, ni las quejas feministas, ni los estereotipos trasnochados de ser mujer en estos tiempos. Yo me resisto a las representaciones generalizadoras que demonizan al hombre y elevan a la mujer a estados de reina madre o de niñas impotentes. Que el hombre siga siendo un opresor, un victimario incapaz de cambiar, es ya una falacia de estos tiempos. La lucha contra los abusos masculinos será más eficaz cuando justamente las feministas se alejen de estos fantasmas sin bajar los brazos, porque la libertad sexual de muchas es solo una pose: muchas veces lo que en el fondo quieren, es una relación estable.
Siempre preferiré a las putas honestas mas que a las feminoides domésticas. Al final las mujeres sí queremos estar completas, queremos un compañer@ que nos acompañe y ame. Pero por ahora, que vivan las Putas!…. y que vivan felices para siempre….!
(Mariana Andrade, dominatrix de Ochoymedio)
La pregunta frecuente que nos hacemos en estos días es: ¿podrá el formato web que estamos proponiendo lanzar en marzo, reemplazar al formato impreso, en un país en el que solo el 30% de la población tiene acceso al internet? ¿Era conveniente suspender la publicación en papel del periódico del OCHOYMEDIO, justo cuando había alcanzado el récord de 124 ediciones mensuales, sin haber sido suspendida ni una sola vez, para dar paso a otras formas de comunicación desde nuestra web? Tenemos que aceptar que la respuesta no la sabemos aún. Reconocemos, en todos, incluidos nosotros mismos, un miedo al cambio de soporte, que en realidad, es un temor a lo desconocido. El debate entre la pertinencia y longevidad del medio impreso versus el medio digital, es algo que esta cada vez más presente en las discusiones de las empresas editoriales y es difícil llegar a consensos. Sin embargo de esto, muchos periódicos y revistas en el mundo ya lo están haciendo.
El periódico impreso es y será irremplazable. Terminar la producción de nuestro periódico –que había obtenido un gran reconocimiento en el mundo cultural– se convirtió en una decisión difícil, pero irreversible. Nuestro periódico se convirtió en una de las pocas armas de reflexión cinematográfica en todo el Ecuador. Su carácter independiente nunca obedeció a presiones políticas y peor publicitarias. Fue, sobre todo, un constante compañero de los lectores interesados en el cine y en la cultura y en los asiduos clientes de nuestras salas. Se hizo costumbre verlos entrar y salir a recoger uno o varios cada mes durante 10 largos años, y cada vez sentir la emoción de verlo llegar en paquetes de 500, con ese olor a recién impreso, con la novedad de la portada, las broncas de los editoriales y la pertinencia de los artículos.
Pero continuar haciendo el periódico impreso se hizo cada vez mas oneroso con los años. Su edición fue cada vez más limitada y su distribución, lastimosamente, fue llegando a menos usuarios. Aunque siempre supimos sortear todas las inclemencias del mercado, sobre todo por el apoyo incondicional de nuestro amigo Pachi, (Oswaldo Ojeda) de la imprenta Ability, y a su paciencia a la hora de cobrar las facturas, es que pudimos imprimirlo sin interrupciones durante más de diez años. Pero ¿cuántos de nuestros periódicos se quedaron arrumados en el velador del dormitorio, o fueron hojeados una sola vez, para luego quedar en el olvido?, ¿cuántos en realidad, lo conservaban como material de archivo, de consulta o cuantos lo utilizaron para envolver pescado? Y por otro lado, ¿cuántas horas del día las dedicamos a la lectura de un buen libro o de un periódico y cuantas a navegar en el internet en busca de información o de entretenimiento? Las respuestas creo que son obvias para todos (sin considerar la conciencia ecológica que predicamos).
El periódico de OCHOYMEDIO dejó de ser trascendental en tanto y en cuanto las publicaciones impresas de este tipo dejaron de ser sustentables. El mundo cambió en estos 10 años y tomar o no la decisión de dejar de imprimir el periódico, tenia, mas que nada, ribetes sentimentales, porque la lógica, hace rato, nos decía todo lo contrario.
Por esto, nuestra web renovada, será un lugar productivo, donde contenidos, opiniones, críticas serán mejorados y podrán ser difundidos a una enorme cantidad de posibles usuarios, mediante todas las herramientas posibles: facebook, twitter, y demás. Finalmente saldremos de Quito para llegar a mas ciudades del país y al mundo.
Desde ahí hablaremos de cine, del arte, de las políticas culturales que se instauran, de los estrenos, de las películas que nos importan, de los proyectos en los que nos embarcamos y de las broncas que provocamos. Invitaremos editores y articulistas que les importe lo que dicen y escriben; seremos más rigurosos y exigentes con cada una de las secciones que se preparen y editen; utilizaremos mas el sentido del humor cotidiano. La lectura seguramente no será igual que en la versión impresa, pero nos iremos acostumbrando con el tiempo. Tantas teclas, tanto brillo en la pantalla, tantos links, tantos usuarios leyéndonos, dan susto a cualquiera, pero ahí le damos.
Finalmente estamos viviendo dentro de OCHOYMEDIO, un cambio de los paradigmas establecidos hace 10 años. Nos reconocemos en este momento de cambios, de renovaciones, de conmociones internas en cada uno de nosotros y de mutaciones de nuestros productos y de la forma en que hemos manejado este espacio en todo este periodo de tiempo.
Esperamos que esta nueva web, este lista en el mes de marzo y que nos acompañen y apoyen en este proceso de transición. A todos nos importa que el OCHOYMEDIO siga creciendo, proponiendo, pero sobre todo, que siga reinventándose. Somos una empresa cultural pequeña e independiente, que no estamos sometidos a relaciones de interés político, por lo que desde ahí, realizaremos nuestra tarea de comunicación con la libertad crítica que siempre hemos buscado.
(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "//connect.facebook.net/es_ES/all.js#xfbml=1&... Leer más →
A 50 metros del MAAC CINE de Guayaquil, en el ingreso al tradicional barrio Las Peñas, el Municipio de Guayaquil intenta levantar un monumento de 5 metros de altura al fallecido ex Presidente de la Republica, León Febres Cordero. El inicio de los trabajos de instalación ha provocado reacciones encontradas frente a la recordación de una persona que representó, a finales del siglo XX, el terrorismo de Estado como forma de gobierno en el Ecuador.
OCHOYMEDIO no puede ser indiferente a lo que ocurre frente a la sala que programa en Guayaquil. Por elemental coherencia y compromiso con las libertades y los Derechos Humanos, OCHOYMEDIO se une a las voces que se oponen a la colocación en Las Peñas del monumento a quien tiene aún historias de miedo sin concluir y es el símbolo de la tortura institucionalizada.
Efectivamente durante el gobierno de León Febres Cordero, la tortura se aplicó diariamente por parte de agentes de la fuerza pública y civiles entrenados específicamente para arrancar confesiones. Bajo la excusa de seguridad nacional del Estado, todos nos convertimos en culpables y fueron tolerados actos atroces por orden superior. El terrorismo de Estado se acomodó en nuestras vidas como una forma inevitable de enfrentar a la “subversión” y se nos dijo también que, lastimosamente, había que hacer sacrificios “vaciando la pecera para capturar al pez”
El documental de María Fernanda Restrepo Con mi corazón en Yambo, nos ha removido en lo profundo y nos devuelve el derecho a la memoria. Derecho que no es retórico, es obligación asumida por el Estado ante tribunales internacionales de justicia en casos como Restrepo, Benavides, Bolaños y García Franco. Este derecho impide la colocación de este monumento. Son hechos condenables y perseguidos en toda circunstancia. Debido a su extendido propósito, fueron planificados y ordenados jerárquicamente y constituyen hechos atroces de efecto continuado por la confabulación que engendran y sus implicaciones en el ordenamiento social. Erguir un monumento de estas caracteristicas a un personaje severamente cuestionado, es echar gasolina al incendio.
En las pantallas del MAAC CINE se presentarán, en enero, como una muestra informativa, varios documentales, incluído el de Maria Fernanda Restrepo, que muestran lo ocurrido en aquellos aciagos años y la sistemática violación a los Derechos Humanos en el febrescorderato.
Son imágenes y palabras que proclaman que la memoria no claudica. Desde nuestras pantallas de cine, la memoria esta mas viva que nunca.
(function(d, s, id) { var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0]; if (d.getElementById(id)) return; js = d.createElement(s); js.id = id; js.src = "//connect.facebook.net/es_ES/all.js#xfbml=1&... Leer más →Todos los derechos reservados OCHOYMEDIO 2012.
